A mi madre ascopana: Anita
Día de alborada, empieza a nacer
Resumen de lectura del amanecer
“La obediencia a Dios es la que da sabiduría.”
Madre de Jesús: Maria
María y las madres ascopanas idas;
En el cielo bendecidas
De ellas, las rosas de este mundo
Un rezo, un sentir profundo
De la madre historias hay muchas
De abnegación, de luchas
de manos suaves, cariñosas
y de manos duras, callosas
Manos de madre; suaves todas
De todos colores, pétalos de rosas
Voz, suave; noche y día
Hermosa melodía, sabiduría.
Eco del silencio, ¿Quién puede callar?
Tu amor, ¿Quién puede emular?
María, madre de Dios, única
Anita, madre mía, única
Hoy, voy a hacerte conocer
En este poema del amanecer
Como la alborada, brillante
Tu, en el cielo, bella, radiante
Una lágrima se desliza
Poca paga por esa sonrisa
Que dejaste, así de prisa
Tu recuerdo, agua bendita
feliz día madre mía ¡Anita!
Álvaro Alberto Prado Narváez
Día de alborada, empieza a nacer
Resumen de lectura del amanecer
“La obediencia a Dios es la que da sabiduría.”
Madre de Jesús: Maria
María y las madres ascopanas idas;
En el cielo bendecidas
De ellas, las rosas de este mundo
Un rezo, un sentir profundo
De la madre historias hay muchas
De abnegación, de luchas
de manos suaves, cariñosas
y de manos duras, callosas
Manos de madre; suaves todas
De todos colores, pétalos de rosas
Voz, suave; noche y día
Hermosa melodía, sabiduría.
Eco del silencio, ¿Quién puede callar?
Tu amor, ¿Quién puede emular?
María, madre de Dios, única
Anita, madre mía, única
Hoy, voy a hacerte conocer
En este poema del amanecer
Como la alborada, brillante
Tu, en el cielo, bella, radiante
Una lágrima se desliza
Poca paga por esa sonrisa
Que dejaste, así de prisa
Tu recuerdo, agua bendita
feliz día madre mía ¡Anita!
Álvaro Alberto Prado Narváez
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